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San Martín es de las iglesias más antiguas de Valladolid. Las escrituras hablan de ella en 1148, y según los historiadores (Antolinez de Burgos, Canesi, Matías Sangrador...) es la tercera en antigüedad, tras la Magdalena y a Antigua. La cita el rey Feriando III en 1247, cuando se refiere a la Virgen de la Pena le Francia que se conserva en la parroquia de San Martín. Su torre, fundada sobre haz de piedra, es similar a la de la antigua, y posiblemente coetánea de ella, si bien se observan algunos detalles del gótico, inicialmente también tenia un pináculo terminado en punta, pero al aparecer en la torre unas grietas y hendiduras se tomo la decisión de quitarle y acortarle para que el peso no produjera la destrucción de la torre. En 1788 se difundió el rumor de que la torre amenazaba ruina y al Sr. cura de la parroquia, D. Constancio de Pedrosa, consulto al Sr. D. José Santos Calderón, ingeniero de la Real junta de Policía, quien una vez realizado el reconocimiento de la torre emitió la siguiente comunicación... «Señor Cura de San Martín: Muy Señor mío: puede V. estar tranquilo en su casa y mis confeligreses inmediatos a la Iglesia, sin temor de que la torre se les caiga encima, pues en ella (bien reconocida por mi de orden de la Real junta de Policía) no hallo el mas leve indicio de ruina. Las yendas que manifiesta en los lados de N. y S., además de ser antiguas, me persuado a que no continuaran en aumento, pues nacieron, según presumo, de que el remate que antes tuvo la torre semejante al que tiene la de la Antigua, era de peso desproporcionado y obligo a los antiguos a derribarlo, dejando la torre como hoy se la ve. Lo que ahora debe hacerse únicamente es tapar las aberturas con cal y arena, mezclando algún yeso, y si volviesen a abrirse, que no lo espero, será forzoso derribar el último cuerpo me ratifico en que... considero firme la torre, pues de lo contrario hablaría con la claridad que pide asunto de tanta importancia. D. José Santos Calderón de la Barca». Dice Antolinez de Burgos, que cuando se abrieron los cimientos se sacaron muchos huesos de difuntos que era forzoso haberlos por ser este el sitio de la iglesia antigua, y para volver a enterrar estos huesos se hizo una fosa de estadio y medio de honda en aquel espacio que esta muy cerca de la torre. Cuando se hacia, se descubrió un nicho de piedra que entraba tres partes de las cuatro debajo de la torre, y la otra salía fuera; sobre el cual nicho o hueco esta fundada la torre. En esta parte del nicho que sale fuera de la torre se sacaron unos huesos tan grandes que suponían ser de algún gigante; Antolinez dice tener en su poder algunos fragmentos o trozos como son un colmillo y un diente y dos pedazos del casco de la cabeza, que obligan a creer por su tamaño que eran de persona de monstruosa estatura. No hay luz de quien fuese, porque su antigüedad y no haber dejado serias de epitafio y rastros del habito y traje de aquella edad, ha hecho quedar todo inaveriguable, entendiendo Antolinez que como la torre se fundo sin echar cimientos, este entierro era mas antiguo que la torre, y al tiempo de su fabrica no se vio ni entendió que tal hueco había, y de aquí se infiere seria entierro de algún moro que con larga edad, el habito se consumió y con el la noticia. Originalmente la iglesia debió ser una ermita, y debido a la importancia que adquirió por la población de esta parte de la villa, se reconstruyo totalmente a la forma actual, según la traza de Diego de Praves en 1588 e interviniendo su hijo Francisco de Praves en 1621 ("la planta de las gradas y trazar el como se a de postrar la Iglesia"). Participaron también el cantero Rodrigo de Olabe, Juan de Mazarredonda, Gaspar Guisando, en la bóveda, Juan de Ballesteros en la construcción del tejado, etc. de modo que no se conserva nada de la primitiva ermita salvo la torre y la capilla de debajo de la misma, en la que había pinturas murales al fresco. El templo tuvo una inscripción: "A gloria y honra de Dios nuestro Señor y de la Virgen S. Maria Ntra. señora concebida sin pecado original del bienaventurado San Martín se derribo esta Iglesia y edifico de nuevo siendo Pontífice Gregorio y Reynando D. Phelipe 4 Nro. S. siendo obispo de esta ciudad El S. D. Enrique Pimentel y Mayordomo de la Iglesia Joseph de Frian Sandoval. fabricola Francisco de Prabes Maestro Mayor de las Hobras reales de su majestad, acabose año de 1621». Las obras estuvieron paradas entre 1601 y 1610, en 1614 se levanto la traza. Según la tradición, la iglesia sufrió un incendio en 1675 y se hubo de proceder a su reconstrucción. Entre 1694 y 1698 se levantó la capilla de D. Gaspar Vallejo, por los arquitectos Pablo Minguez y Manuel Izquierdo, y Manuel Logondo diseño la reja que fue fabricada en Elgoibar por Bartolomé Elorza y se coloco en 1701. La portadita de piedra de la fachada fue realizada por Antonio Tome en 1721, y originalmente llevaba toques de oro en el arnés y en el fondo de la hornacina un motivo pictórico En 1812 se incorpora la parroquia de San Benito el viejo a la parroquia de San Martín. En 1965 sufrió el hundimiento de su cúpula y parte de la bóveda, perdiéndose la bóveda del crucero y la cúpula de media naranja, acortándose por tanto su altura a la forma que tiene actualmente. Ver Fotos En el año 2001, la Iglesia de San Martín fue cerrada, para su restauración, desde entonces la cofradía tiene su sede provisional en la Iglesia Conventual de las Descalzas Reales. |